Now the only thing that gives me hope/ Is my love of a certain dope

martes, 31 de agosto de 2010

Me miro al espejo, tengo una manzana en la boca y peso sesenta kilos. No me importa un carajo. Tengo granos, 4 gigantes en la frente y 3 gigantes en el pómulo "el cinturón de orión" disque. Mi pelo antes adorado e idolatrado es una masa informe y casposa, no me interesa.

En serio, ¿ahora que chucha hacemos?

(Eres erupciones y desastres - Björk)

Allison, ya te olvide.

lunes, 30 de agosto de 2010

-¿qué ha sido lo más emocionante que has hecho ahora último, Allison?
-llorar en la cocina sobre mis separatas de teología.
-hubiera sido más sacrílego llorar sobre la biblia
-hubiera sido más devoto sonarte con sus páginas

ninguna de las anteriores

Lo más emocionante: huevear a un amixer que me agregó de no se donde, para que veas.

avansa y muere retrocede y vive dice:
*jajaj
*ke
*aplas
aloony | x edge dice:
*no he dicho nada
avansa y muere retrocede y vive dice:
*a
*i
*polke
*dises
*ke
*no
*aplo
*bien
*el
*inkles
*a..??
aloony | x edge dice:
*xq dijist si era men
*men significa hombres
*man es hombre
avansa y muere retrocede y vive dice:
*pzzz
*pzzz
*asu
*mm..
*te
*falta
*kalle
*e
*amihga
aloony | x edge dice:
*jaja no gracias
*prefiero educacion
avansa y muere retrocede y vive dice:
*m
*ps
*ke
*me
*ests
*disiendo
*ke
*no
*tengop
*edukasion
*akaso
*S:S:S
aloony | x edge dice:
*tienes?
avansa y muere retrocede y vive dice:
*wo
*mm
*parese
*tener
*demasiada
*jajaj
*mm
*aber
*rregala
*ps
aloony | x edge dice:
*?
*eso es un no?

Personas como ese imbécil que no sabe ni quién chucha es me dan ganas de huir de este país de mierda




Carajo, que horrible es el Perú.

domingo, 29 de agosto de 2010

not meant

"Pareces como si te hubieran sacado la vida."
"¿Por qué andas tan alejada del mundo?"

So, yeah. Es mucho, pero todo ok. ¿Lo ves? (que bueno que así es)

aunque...






sábado, 28 de agosto de 2010

submarine I

Yo sólo...
en fin, creo que hoy lo dije todo.

Pero estoy dividida, no en dos sino en menos dos o menos algo.
Pero it's not up to you, Allison.

El problema es que no puedes ser otra cosa, pero sabes que lo intentarás una vez más, y más más más más y aunque it's not meant to be a strife, llegará un día parecido a este y luego fwlkdfjdlkjflkfjs y otra vez escribirás algo así. Pero el (otro) día que esto pase, te bastará copypastear esto. Lo juro, lo haré carajo.

Y ahora... a aguantar la respiración hasta que te ahogues de nuevo, baby.
También a dormir, aunque es lo mismo, ¿no?

When will it be time do document, do it now!
This submarine behaviour, do it now!
When time?
To return
Do it now
Do it now
Shake us out of the heavy deep sleep
Shake us now
Do it now!
Do it now!

Shake us out of the heavy deep sleep
Do it now!
Do it now!

- Björk


lunes, 23 de agosto de 2010

sirenas

Mi mamá está a mi lado. Está estudiando el código penal o algo así para dar su examen de grado. Estamos en la sala, yo estoy leyendo Persépolis para poder hacer mi informe mañana (hoy no porque me ha absorbido Satrapi y ya es tarde), me gustaría tener un shock cultural similar... que tontería.

Hace una media hora mi madre me dijo que las sirenas son las únicas mujeres que no se mojan el pelo.

-¿Qué hablas?- le dije medio divertida medio intrigada.
-Como en la sirenita, ¿no te acuerdas que no se mojaba?
-Es un dibujo, no lo puedes tocar.
-Pero no se ve chorreado, se ve como ondas
-¿Y por qué se te ha ocurrido eso justo ahora? - me rio.
-¡No sé!

Y siguió leyendo. Está loca, "so random" (broma interna).

Que bien me siento, hasta me había olvidado que mañana tengo control de investigación académica, que rico.

Mi mamá acaba de echar un vistazo a lo que estoy tipeando. "Qué miras, chismosa", le acabo de decir.

Ojalá sueñe con sirenas...

sábado, 21 de agosto de 2010

"ok"

A ella le excita cantar. No. Corrijo: a ella le excitaría infinitamente cantar. Siempre lo intenta, siempre trata de poder piar algo que la haga mojarse de felicidad. No funciona, oye. Algunos dicen que está "ok", pero "ok" no es, ¿no la entienden?

Se odia a si misma, pujando entre sus cuerdas, pensando que si algún día tiene hijos los meterá a clases de canto antes de que digan "mamá" o algunas de esas idioteces ininteligibles de los críos.

Shhh, silencio. Ahí empieza o algo así.

sábado, 14 de agosto de 2010

flaca

- No la mires.
-¿Por qué, mierda?
- Es flaca.

La sigo mirando. Es flaquísima. Camina sin mirar a nadie y dejándose mirar, moviendo sus piernas de un centímetro de diámetro envueltas en unas mallas negras y pegadísimas, su cabello recogido en una ponytail. No la conozco, jamás la conoceré, pero la odio.

Giro mi cabeza y nos miramos con ojos de pescado muerto.

viernes, 13 de agosto de 2010

el durmiente

I

Son treinta y dos personas exactamente, cada uno sentada cómodamente (o al menos eso parece) en un asiento y sin sobrar ninguno de estos. No hay niños sentados en el regazo de su madre o alguna mujer embarazada siquiera, incluso el cobrador tiene su propio asiento. Ese es el espectáculo de simetría escalofriante que me ha puesto tan incómoda apenas lo he notado reflejado en la ventana que veía distraída. Es como si el caos en que siempre uno vive haya desaparecido de pronto, una burla a la costumbre no sólo del transporte de esta ciudad, sino de la vida misma. Para aumentar aun más mi paranoia injustificada, este ómnibus avanza de manera fluida y hasta admirable, no como esos choferes apurados que hacen carreras con otros carros y que tocan el claxon a su antojo. Es extraño, lo curioso es que nadie, sólo yo, parece notarlo.

Tengo que ir hasta la casa de Silvana, me ha llamado. Seguramente quiere lo de siempre, un vinito a las 3 de la tarde y portarse mal hasta el día siguiente. No me entusiasma, la verdad, pero le debo muchos favores. Aparte esa situación desordenada y casi prohibida que mantengo con ella me provoca siempre una satisfacción extraña al final, algo que no puedo explicar si alguien me pregunta, pero estoy segura que ella también la siente. Será por eso que siempre terminamos llamándonos para el vinito de a veces, aunque eso sí, ella más a mí de lo que yo a ella. Es verdad, me encanta lo que tengo con ella, me gusta el caos porque me hace sentir cómoda, el orden es demasiado perfecto y delicadísimo, y yo tengo manos de ladrillo. Prefiero dejarme llevar.

El señor de mi lado ha volteado a mirarme antes de toser ruidosamente. Me ha hecho gracia ese anciano a pesar que lo haya mirado con un poco de asco, no soy muy buena con mis expresiones faciales. Tendrá unos setenta años este señor, dónde vivirá, de dónde vendrá, ya estaba aquí cuando subí y se paró casi caballerosamente para dejarme pasar. Sigue tosiendo ¿debería ayudarlo?... sé que no lo haré, incluso si me decidiera a hacerlo no sabría qué hacer. El señor ha gemido un poco y ha parado de toser, qué alivio, ya estaba malogrando el caótico orden del ómnibus que me fascina de manera tan incómoda. No lo vuelvas a hacer, viejito.

El celular me vibra. Antes de responder miro a los lados, me da terror que alguien me robe el celular tan caro que me compró Silvana. Amo ese aparato.

-Majodida, ¿dónde estás? -dice Silvana antes de que yo diga al menos "Aló"
-Ya llego, mujer. Espérame tú nomás.
-Eso hago, pero ya casi son las tres. A las cuatro no hay vino.

Yo sé lo que hay a las cuatro, me río y siento un poco de adrenalina al pensarlo.

-Te espero, en serio, Majo. -dice Silvana con una nota de ansiedad- Interrumpí mi segundo capítulo de la puta tesis por ti. Estaba inspirada.
-Aguántate un poquito y no me hagas sentir como una mala influencia para tus pasiones académicas. La única mala influencia es tu libido -digo y agrego una risita casi forzada para que no lo tome a mal, la muy señorita lingüista acalorada.
-Y eso que estoy sin vino. Ya, ya, te espero. Trae condones -reímos las dos.

Nos despedimos y vuelvo a guardar el celular cuidadosamente. Veo la avenida en donde vive Silvana a media cuadra, no me había dado cuenta que ya estaba tan cerca. Le pido permiso para pasar al viejito amigable pero no me hace caso. Le pido otra vez, igual. No se mueve el señor, ni un centímetro. ¿Qué le pasa? Me estoy desesperando, Silvana me va a tirar el vino por la cabeza. No se mueve, nada, nadita. Dios mío...

-¡Señor! -grito sacudiendo al ancianito.

El cobrador voltea al mismo tiempo que el carro cruza la avenida en donde me tenía que bajar. No sólo él, la mitad de los pasajeros se han parado y se acercan a donde nosotros. El cobrador finalmente se acerca también. El orden histérico se rompió por un durmiente. Si es que no está... bueno, muerto. Empiezan a sacudirlo un par de señores, no reacciona. Alguien grita al chofer, una señora, que pare el carro, que un señor se ha muerto. ¡Muerto carajo! ¡Alguien se murió a mi lado! El cobrador, un chico de unos 20 años a lo mucho me ha preguntado si yo lo conozco. No, ni nadie del carro tampoco. La señora que le gritó al chofer ha gritado nuevamente, ahora grita que llamemos a una ambulancia. Varias personas se han bajado del carro cuando se ha detenido y algunas personas que esperan su carro en el paradero ya se dieron cuenta que algo pasa aquí, y yo aun atrapada...

-¡Yo vi que se subió por Breña! -dice la misma señora, la gritona -¡Un joven lo embarcó!
-Sería cosa de buscar si tiene en su bolsillo su DNI, algo -dice el cobrador.

Todos empiezan a hablar al mismo tiempo, nadie se pone de acuerdo y yo ahora sí estoy asustada. Empiezo a buscar en el bolsillo del pantalón que da para mi lado, encuentro un pedazo de papel higiénico con algunas monedas dentro, un lapicero y nada más. Otro señor hace lo mismo en el otro. Parece que ha encontrado una bolsa de plástico con un papel escrito con números de teléfono. Alcanzo a ver que tiene escrito cosas como "Casa de Anabel", "Celular de Javier" entre otros y tanto los números como los títulos están escritos con signos grandes y se notaba que habían pasado muchas veces con el lapicero sobre ellos, como si quisieran ponerlos en negrita.

La señora gritona había llamado al policía que estaba en la esquina y llegó junto con otros curiosos que seguro habían escuchado que alguien se había muerto en el carro gracias a los alaridos exagerados de la señora. Otra vez pregunta si alguien lo conoce. El señor que sacó los números telefónicos se los da al policía, y empieza a tomarle el pulso al viejito. Es en vano, está claramente ido. ¿Si lo hubiera ayudado cuando tosió...? Ahora extraño el diabólico orden de hace unos minutos. Me siento algo culpable a pesar que sé que no tengo nada que ver, odio la culpa. Prefiero dejarme llevar.

-¡Hay que llamar a uno de los del papel! -grita la tía metiche.
-Cálmese, señora... acá se tiene que cumplir un proceso, ya la señorita de atrás ha llamado a los bomberos y se tiene que llamar al fiscal.

El chofer y el cobrador se empiezan a quejar. La gente también y piden su pasaje. Yo aun estoy atrapada y Silvana me espera con su vino a unas cuadras del viejito agradable, y muerto.

viernes, 6 de agosto de 2010

globo

Creo que le ha caído en la cabeza. Sí... ya lo veo, se está levantando y mirando hacia arriba, agarrándose la cabeza mojadísima. No me ve, está mirando a la otra casa. Idiota. Se ve tan ridículo levantando su bicicleta, arreglando el manubrio que se ha torcido, poniendo la rueda delantera entre sus piernas flacuchas y forzándolo. Es obvio que está avergonzado, no soy el único que lo ha visto caer como un maniquí. Todos los de la cuadra lo han visto, lo se porque me miran de reojo y luego vuelven a chequearlo arreglando su bicicleta. Seguro la señora de al lado irá a joder a mi casa más tarde, diciendo que soy un malcriado, un travieso irrespetuoso. Vieja de mierda, ojala la maten a usted y a su hija, esa fea de mierda. Ay señora, si supiera como habla mi mamá de su hija que usted la cree tan santita...

Ha mirado hacia arriba de nuevo. Es un chico mayor que yo, parece que trabaja llevando botellas o cosas así... sí, ya vi unos vidrios rotos al lado de su bicicleta, espero no haberle hecho perder mucho dinero. Mierda, casi me siento mal.

-Ya te vi - ha dicho, ahora sí mirándome. No me había dado cuenta que ya me había visto apretujado en el balcón.
-Perdón amigo, me confundí de persona - le miento.

Me sigue mirando, se que no me cree. La señora de al lado ha salido y también me mira con su cara de rana vieja.

-Te voy a matar, huevón - lo ha dicho sin temblar, mirándome fijamente. Es extraño.

Se está metiendo la mano al bolsillo. La vieja de mierda se ha metido de nuevo a su casa, seguro a seguir maquinando sobre mí, que chucha le importa lo que haga... carajo, el tipo este me sigue mirando. Ha sacado algo que no alcanzo a ver desde donde estoy apretujado, ¿qué es?

Es un arma, ya la vi. Realmente me va a matar... no me puedo mover de la sorpresa. Mi cerebro sigue funcionando, pensando, formando ideas que viajan rapidísimo y... ¿qué estaba pensando?

Algo ha sonado fuertísimo, se que me ha disparado. No hago nada, solo siento dolor, demasiado... no puedo hablar, ahora no puedo ver. Moriré con la cara inexpresiva de ese tipo en mi cabeza. Siento algo duro bajo mi cuerpo, y algo blando en mi cabeza, son los globos llenos de agua. Dejo de escuchar... ahora ya no pienso...